El Concepto Emprendedor (2)

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“Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa”   Mark Twain.

La Racionalidad Económico-Social:

En el origen, la palabra emprendedor deriva del francés “entrepreneur”, con el significado de pionero, aventurero, gran tomador de riesgos.

En la versión actual de “capacidad empresarial”, se trata del factor nuclear de todo sistema económico.

El término emprendedor fue acuñado en el S. XVIII, por el economista irlandés-francés Richard Cantillon, que lo definió como “un agente económico que compra medios de producción a determinado precio, a fin de combinarlos y crear un nuevo producto”.
Posteriormente, el también economista francés J.B. Say añadió a la definición de Cantillon que el emprendedor era también un líder que atraía a otras personas, con el objetivo de constituir organizaciones productivas.
Famosos economistas ingleses, como Adam Smith, David Ricardo y John Stuart Mill, interpretaron el término como “Gerentes de negocios”. Y en 1890, Alfred Marshall, otro economista británico, reconoció formalmente la importancia de los emprendedores en los procesos productivos.

A lo largo del siglo XX, la figura del emprendedor ha sido objeto de estudio tanto para la economía como para la sociología que se han sentido atraídas por la relevancia que esta figura tiene en sus respectivos campos de investigación: la emergencia del emprendedor en una economía de mercado.

Dos autores que han contribuido de un modo decisivo a la comprensión de una teoría del emprendedor son, desde la economía Schumpeter y desde la sociología Weber. Examinan dos cuestiones decisivas: el proceso racional y el espíritu del capitalismo:

El emprendedor es un individuo que goza de las cualidades específicas que se resaltan en el espíritu capitalista. Las consecuencias que esto supone para la conducta de este agente económico muestran cómo lleva a la separación de la economía y la ética, haciéndose cada una autónoma en sus respectivos ámbitos.

Estos autores vuelven su mirada hacia el nacimiento y consolidación del capitalismo, por ser éste un fenómeno histórico relevante, de dimensión social a la vez que económica, en el que se contienen los valores propios de la Modernidad: individualismo, subjetivismo y racionalización de la conducta.

Esta metodología les va a permitir afrontar el estudio del capitalismo desde una nueva perspectiva, la de los actores sociales, es decir, pasan a tomar como elementos para su análisis los motivos de las acciones de los agentes sociales, sus valores morales y las normas culturales que guían su conducta.

Knight, uno de los fundadores de la Escuela de Chicago, establece su famosa distinción entre “riesgo” e “incertidumbre”. Para él, el “riesgo” es la aleatoriedad con probabilidades conocidas,que a la vez se pueden asegurar, en tanto que la “incertidumbre” la define como la aleatoriedad con probabilidades desconocidas que no se pueden asegurar. Es decir, para Knight, las incertidumbres que pueden ser medidas no introducen ninguna clase de incertidumbre para el emprendedor.

Más recientemente, el emprendedor pasa de ser un tomador de riesgos a ser un innovador, motivado, no por la ganancia principalmente, sino por introducir innovaciones que modifican profundamente algún área económica o la sociedad entera.

De aquí se deriva el intraemprendedor o imprendedor, es aquel trabajador con visión empresarial, que invierte tiempo suficiente en ideas innovadoras desde el interior de la propia empresa, beneficiándole a él mismo y a su empresa.

Por último, aparece otra forma transversal a la sociedad del s. XXI, no característico del mundo de los negocios o del comercio, sino que es un caso “mixto”: el emprendedor social, que posee visión, creatividad y la determinación tradicionalmente asociada a los emprendedores de negocios, pero su motivación es la de generar un cambio social profundo y duradero. Prima la ayuda social frente al beneficio económico.

Hasta aquí, la evolución del concepto de emprendedor a través de la racionalidad económica en el contexto social.

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El Concepto Emprendedor (1)

mapa y brujula

“Tu vocación reside ahí donde se cruzan tu talento y las necesidades del mundo” Aristóteles.

La Racionalidad Creativa para explicar el concepto del emprendedor como héroe:

A lo largo del desarrollo del concepto, hemos pasado del análisis de las circunstancias: el entorno (viaje, aventura), al análisis del personaje: la capacidad (habilidades, carácter o personalidad).

La evolución se produce siempre sin salir del campo de la épica, es decir, de la narración de las hazañas de un héroe arquetípico, que representa los valores tradicionales colectivos de una nación y otros personajes como dioses y hombres, incluyendo además elementos fantásticos.

A lo largo del tiempo, el protagonismo pasa de dioses a personas vulgares, sin dejar de ser héroes, cuya única hazaña será la supervivencia o conseguir una mejor condición social.

  • Esto se ha producido a lo largo de un proceso equivalente a la evolución de las creaciones literarias, empezando con la Ilíada y la Odisea (el mito),
  • Continua en la Edad Media y Moderna (la leyenda: Marco Polo, C. Colón),
  • Después, hacia la Edad Contemporánea (el romance/novela: los exploradores/científicos) el personaje gana protagonismo frente al espacio y el tiempo ( también las películas western),
  • Y llegamos a la actualidad (final del s. XX y comienzos del XXI), las obras de autoayuda: la épica de las emociones.

Las narraciones representan las creencias de una cultura que, en términos modernos, es la mezcla de política, economía y religión.

El superhéroe –tras la muerte de los dioses-, debe justificar su existencia, responsabilizarse de su vida y disponer de “un proyecto”.

La creencia de nuestro momento está impregnada por el éxito como bien supremo, como único valor. El fracaso es una herencia del s. XX que es sobrepasado por otro fenómeno, la crisis.

La crisis no es fracaso, es oportunidad. Para superar la adversidad, el emprendedor aprenderá a fracasar mejor.

Al final, el emprendedor sigue siendo un superhéroe.

La Racionalidad Emprendedora

¿Eres lo suficientemente inteligente como para trabajar en Google?:
Experimentar es hacer una entrevista ingeniosa
con preguntas tan curiosas como,
¿Por qué las tapas de las alcantarillas son redondas?
o ¿Cuántas pelotas de golf caben en un bus escolar?

Fuente: Blog de David Alayón  http://www.pisitoenmadrid.com/blog/2012/07/%C2%BFeres-lo-suficientemente-inteligente-como-para-trabajar-en-google/

Fuente: Blog de David Alayón http://www.pisitoenmadrid.com/blog/
2012/07/%C2%BFeres-lo-suficientemente-inteligente-como-para-trabajar-en-google/

“…La mesa era grande y sin embargo los 3 se habían agrupado muy juntos en una esquina.
– ¡No hay sitio! ¡No hay sitio! –se pusieron a vociferar, en cuanto vieron que Alicia se acercaba.
– ¡Hay sitio de sobra! –exclamó Alicia, indignada, y se fue a sentar en una gran butaca que había en un extremo de la mesa.
– ¿Te apetece un poco de vino? –insistió, meliflua, la voz de la Liebre Marcera.
– No veo vino por ningún lado –dijo la niña.
– No lo ves porque no lo hay –dijo la Liebre Marcera.
– En ese caso me parece de muy mala educación el habérmelo ofrecido –repuso Alicia, muy enojada.
– Como también lo es el sentarse en una mesa sin haber sido invitada – añadió la Liebre Marcera.
– ¡Cualquiera diría que la mesa fuera sólo para ustedes! –exclamó Alicia-. Salta a la vista que está dispuesta para mucho más de 3 personas.
El Sombrerero abrió los ojos de manera desmesurada al oír las palabras de Alicia. Pero lo único que se le ocurrió decir fue:
– ¿En qué se parece un cuervo a una mesa de escritorio?
“¡Esto se pone divertido –pensó Alicia-. Me alegro de que les gusten las adivinanzas.” Creo que sé la solución.
– ¿Quieres decir que puedes encontrar la solución al acertijo? –dijo la Liebre Marcera.
– Exactamente –contestó Alicia.
– En ese caso deberás decir lo que piensas –insistió la Liebre.
– Es lo que estoy haciendo –le replicó Alicia-, o, al menos, pensó lo que digo, lo cual viene a ser lo mismo.
– ¡Cómo va a ser lo mismo! –exclamó el Sombrerero-. ¿Acaso es lo mismo decir “veo lo que como” que “como lo que veo”?-
– ¡Cómo va a ser lo mismo! –coreó la Liebre Marcera-. ¿Acaso es lo mismo decir “me gusta lo que tengo” que “tengo lo que gusta”?
– ¡Cómo va ser lo mismo! –añadió finalmente el Lirón, que parecía hablar en sueños-. ¿Es lo mismo decir “respiro cuando duermo” que “duermo cuando respiro”?.
– ¡Pues en tu caso, sí! –le dijo el Sombrerero, y con este comentario se cortó la conversación.”

“Una merienda de locos”, de Alicia en el país de las maravillas

Si el lector ha llegado hasta aquí, ¿será quizá porque está interesado en trabajar en Google?, o, tal vez porque quiere comprobar si es emprendedor. Tanto en un caso como en otro, no se pierda el próximo episodio; y mientras…, reflexione sobre si tiene otras oportunidades.

El mundo del Emprendizaje

“Ninguna clase de sofisticación aliviará el hecho
de que todo su conocimiento es sobre el pasado,
mientras todas sus decisiones son acerca del futuro.”

 Ian Wilson –

En el mundo empresarial se acepta que en los negocios no existen garantías, pues no hay forma de eliminar todos los riesgos involucrados al emprender una empresa. En este contexto, se considera un hecho objetivo que un emprendedor es una persona que planifica, organiza, opera y asume el riesgo de una aventura comercial.

En las circunstancias actuales, pareciera que poseer talento, una buena idea y algunos recursos financieros, fuera condición necesaria y suficiente para convertirse en emprendedor con cierta probabilidad de éxito.

Sin embargo, diseñar y poner en marcha un proyecto empresarial, es el germen de creación de una organización de pequeñas dimensiones en el momento inicial –incluso de carácter unipersonal en muchos casos-, pero que se irá convirtiendo en una entidad de mayores dimensiones según logre sobrevivir y consolidarse. En los proyectos de emprendizaje, como en cualquier proyecto organizacional, definir el presente y diseñar el futuro, implica un intrincado proceso en el que se entrecruzan la percepción individual, el diálogo estratégico y la construcción colectiva de significados.

Imagen El presente y el futuro son procesos simultáneos de creación de realidades; una unidad de acción desde la cual las organizaciones diseñan sus intervenciones en la sociedad.¿Cómo gestionar la incertidumbre para obtener resultados exitosos?. Parece en principio una paradoja, administrar lo que no existe, prever lo ausente. De todas maneras, esta paradoja está presente en cada decisión, desde la más pequeña hasta la más significativa; todas tienen un impacto en el liderazgo y en las posibilidades de desarrollo de las organizaciones.

En la que han definido como la ‘era de la colaboración’, con sus 3 componentes esenciales -sociedad del conocimiento, colaboración masiva y ritmo acelerado de cambios-, las organizaciones tampoco son ajenas al cambio de era. Según nos indican los expertos en tendencias, ahora “tocan” las organizaciones inteligentes.

Las organizaciones inteligentes se caracterizan por ser organizaciones en proceso de aprendizaje constante.

De acuerdo con las competencias y los requerimientos de las organizaciones para desempeñarse con éxito, el rol del emprendedor aparece como una necesidad de la sociedad del conocimiento -tanto al interior (In-prendizaje) como al exterior de las organizaciones-, pero además se presenta como un nuevo posicionamiento profesional y social, de fácil acceso, gran atractivo y casi de “paso obligado” para cualquier ciudadano responsable en situación de desempleo.

Esta nueva caracterización del emprendizaje con tintes de seducción, posee la doble finalidad, de autorrealización personal y autoempleo, por lo que las probabilidades de que cualquier persona se sienta atraída por la experiencia del emprendizaje, son muy altas; mientras que las posibilidades reales de éxito de cualquier proyecto empresarial en las condiciones de super-competitividad de la sociedad del conocimiento, son cuando menos bastante dificultosas.

Neurociencia y Competencia (2)

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Competencia = Oposición o rivalidad entre dos o más que aspiran a obtener la misma cosa. Situación de empresas que rivalizan en un mercado ofreciendo o demandando un mismo producto o servicio. (Real Academia Española ©)

Hablar de competencia, en este sentido, es hablar de reglas de juego. La competencia se refiere a las condiciones en que se desarrollan las relaciones en los juegos, los deportes, los mercados, las empresas y cualquier otro grupo humano que pretenda realizar una actividad con un resultado. La organización de las condiciones de estas relaciones pueden ser equitativas y equilibradas, o desequilibradas.

Los procedimientos del juego se convierten en normas, ya que sirven para dirigir la ejecución del juego. De acuerdo con esas normas, cada jugador participa, o compite, tomando decisiones en cada momento para lograr el resultado deseado. ¡Competimos para ganar!.

Dice L. Clark, que en los juegos de azar, los cuasi accidentes y el control personal no tienen ninguna influencia objetiva sobre la probabilidad de ganar. Sin embargo, estas manipulaciones parecen un arnés del sistema de recompensas que se desarrolló para aprender conductas orientadas a habilidades y así, por modulación de la actividad en el sistema, estas distorsiones cognitivas puede promover continuamente y potenciar en exceso, los juegos de azar.

En el emprendizaje, el riesgo de ganar o perder dinero, también posee elementos relacionados con la adquisición de habilidades y conocimientos. Sin embargo, el mayor dominio de este conocimiento no tiene influencia objetiva sobre la probabilidad de tener éxito.

Como en el juego de azar, en el emprendizaje, las distorsiones cognitivas pueden producir y potenciar en exceso el cambio y la ejecución de nuevos proyectos empresariales.

¿En qué área del cerebro radica el sistema de recompensas y la toma de decisiones?.

¿Dónde y cómo se ejecutan las reglas que producen éxito o fracaso, ganancias o pérdidas?.

En las investigaciones con jugadores de juegos de azar, los datos revelan la contratación anómala del sistema de recompensa del cerebro (incluye el vmPFC y ventral  estriado) durante dos distorsiones cognitivas: el casi-efecto y  el efecto de control personal.

Para conocerlo, disponemos de estudios neuroquímicos -miden  la función neurotransmisora-, neuropsicológicos -miden la actividad o la integridad de las áreas cerebrales diferentes-; y de neuroimagen, para conectar la actividad neuronal y la conducta, de manera que se pueda asignar la localización tópica de los correlatos neuronales para cada función.

  • Los estudios neuroquímicos se centran en las monoaminas -la dopamina, la serotonina y noradrenalina-, que son conocidas por desempeñar un papel clave en la excitación, la motivación y las funciones cognitivas superiores (es difícil medir los niveles de neurotransmisores directamente en el cerebro humano).
  • Los estudios neuropsicológicos se centran en medir los tiempos de respuesta, velocidad de procesamiento y desempeño de las funciones ejecutivas, con la utilización de pruebas o tests psicológicos.
  • Los estudios de neuroimagen, se realizan en dos tipos de aproximaciones: en reposo o en relación con tareas. Las técnicas de neuroimagen que corresponden a cada medida son, la resonancia magnética funcional (RMf), para medir volumen, flujo sanguíneo, metabolismo y estructuras funcionales implicadas; el electroencéfalograma (EEG), la magentoencefalografía (MEG), o el tensor de difusión, son tres técnicas que nos permitirán medir la conectividad (materia blanca)  de los circuitos implicados en la toma de decisiones.

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“El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse” Winston Churchill